El Horror

Lo Bueno, lo Malo y lo Inexplicable de ‘Truth or Dare’

Sección: Reseñas

truth or dare macabro

Por: @Sergb__

¿Por dónde comenzar? La contrariedad que provoca Truth or Dare hace difícil abordarla, escribir sobre ella. ¿La razón? No es grato ver como una buena idea con trailer prometedor y signos de talento es pésimamente narrada. Independientemente de que en el cine la imagen sea el conductor, sin el apoyo de un razonamiento argumental el resto del esfuerzo peligra con ser un vacío. Truth or Dare casi lo es.
Para simplificar, expliquémoslo a detalle en cuatro puntos.

LA SINOPSIS.

truth or dare macabroUn grupo de jóvenes que se hacen llamar los “Truthordaredevils” se vuelven populares en internet subiendo vídeos en los cuales juegan el famoso “Verdad o Desafío”. La fama es porque, aparentemente, en sus desafíos siempre llegan hasta las últimas consecuencias. Con cierta celebridad y tratando de hacer algo más innovador, estos chicos deciden realizar algo especial desde una casa con transmisión en vivo a internet, sin contar con que su más ferviente fanático se va a colar a la fiesta con la firme intención de voltear las reglas.

LO MALO.

Como se espera, la película navega entre el survival horror y el simple splatter. Los Truthordaredevils se vuelven rehenes de un psicópata que no distingue entre la ficción y la realidad. Además de que a este conflicto se suma el factor rechazo; el fanático había sido anteriormente repudiado por el resto cuando quiso unirse a ellos. No es cool, carismático ni atractivo. Este personaje llamado Derik tiene pues, buenos motivos para la tortura a la que va a exponer a este grupo, sin embargo, todo ese leitmotiv se pierde y va careciendo de sentido conforme avanza el filme. Muy similar al sin sentido de Gurotesuku (Kôji Shiraishi, 2009).
Hay que distinguir. Un asesino o villano sin motivos es terrorífico, efectivo. ¿Quién no sintió escalofríos ante Funny Games (Haneke, 1997) o The Strangers (Bertino, 2008)? Y uno que desea venganza también, v.g. Sympathy for Lady Vengeance (Chan-wook Park, 2005), pero uno que se queda a la mitad del camino y que aparte comienza a contradecirse en sus acciones pierde credibilidad y respeto afectando al filme por completo.
Desconocer la identidad o pasado del personaje de Derik hubiera sido ideal y hasta deseable. Lo que nos lleva al siguiente punto.

LO INEXPLICABLE.

Derik somete a las víctimas a su propia versión de Verdad o Desafío desprovisto de toda lógica. Y lo peor: las reacciones y consecuencias atípicas del resto del grupo, es decir, los truthordaredevils en calidad de rehenes es igualmente incoherente. Se supone que esto fue con la finalidad(o al menos así parece) de crear desesperación y confusión en el espectador. Y lo logra, pero no como, volviendo al ejemplo, la madre de Funny Games huyendo de sus captores, sino pidiendo algo de orden en el caos de ideas y emociones. Se reconoce el deseo de tergiversar la fórmula, pero puede mucho más la falta de dirección. Y es que fuera de lo hablado, es tal vez la parte técnica la que queda más a deber.

Aquí hago un paréntesis para hablar en primera persona y decir que el hecho de que la cinta estuviera pésimamente subtitulada (desconozco dónde) fue un incentivo a la mala experiencia. Y soy enemigo de la “grammar police”, pero el hecho de que casi no hubiera comas, puntos, cero acentos y sí varias palabras incompletas o espacios en blanco, es algo que salta aun queriéndolo evitar.

Volviendo al filme, es comprensible que siendo éste el debut de la directora Jessica Cameron (también protagonista) aún haya mucho que aprender. El bajo presupuesto puede ser otra excusa (parte del dinero provino de una campaña tipo Kickstarter). Sin embargo, revisando la carrera de Cameron, llama la atención la gran cantidad de filmes en los que ha trabajado. ¿Tan malos habrán sido sus directores que no les aprendió más allá del simple montaje? Truth or Dare tiene errores elementales de la realización cinematográfica como cambios de iluminación y ejes escénicos (aunque aquí el culpable sería el cinefotógrafo, lo cual es extraño dado la buena secuencia con la que abre). Hasta los videohomes mexicanos respetan eso. De hecho, la película se asemeja bastante a ese formato. La dirección de actores es inexistente. Se nota la complicidad o amistad con varios personajes y tal vez Cameron decidió apoyarse en ello y su experiencia para sacar adelante ese aspecto. Ella y otro par de actores están muy bien, pero el resto del reparto es risible, desesperante.
Y en el otro lado, Ryan Kiser, el actor que interpreta a Derik está sobreactuado, exagerado, no es creíble y eso se debe no sólo a la mala construcción de su personaje (lo cual es una lástima, dado la sólida alegoría del admirador loco que pudo ser), sino a la falta de “coucheo” y dirección. Si sus razones y comportamiento comienzan a desdibujar al filme y por ende nuestra atención, la reacción del resto no provoca la elemental tensión sostenida y sí acciones ridículas y derivativas que nos hacen preguntarnos si todo será parte de una gran broma que parece no llegar. Lo cual nos lleva al aspecto a rescatar.

LO BUENO.

La sangre. Sangre y más sangre. Si algo no se le puede reprochar a Cameron es su vasta imaginación para motivar una carnicería humana. Con todo y que los personajes se desenvuelven mal, Cameron tiene buenas ideas para que cada herida y tortura sea más original y escabrosa que la anterior. Otro aspecto es que si bien el humor no es del todo funcional, hay unos cuantos buenos comic reliefs que ayudan a su causa.
Precisamente radica ahí la contradicción. La idea era buena, tanto como para conseguir financiamiento y hasta reconocimiento en festivales. Si Jessica Cameron tuvo el valor (y eso se aplaude) de aventarse a la sinuosa misión de realizar un largometraje, por qué no darle más tiempo y mejor asesoramiento a su guión. Por qué no hacerlo con el libro en la mano.

Gurús del quehacer cinematográfico como Jean Claude Carrière lo dicen: “Existen reglas, pero para violarlas”. Jessica Cameron lo intentó, aunque evidentemente no supo cómo.

El Trailer



Autor: sergb__

Experto en el cine de arte y cine de autor. Se dice “uncool” por pasar más tiempo en casa que en parrandas y con los amigos, creemos lo contrario, envidiamos todo el tiempo que aprovecha para ver películas, y no sólo de horror, sino de todo tipo.

Web | Twitter | Más Entradas (138)
Tags:

También podría interesarte:

« « Los 10 Cameos de Directores de Horror más Memorables | Trailer “Cub” horror desde Bélgica » »

PUBLICADO

29 August 2014