El Horror

All Cheerleaders Die, Todas las Porristas MUEREN!

Sección: Reseñas, Trailers

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Por: @Adayin

Maddy esta haciendo un video, parte descripción de la agitada vida del equipo de porristas del colegio, parte seguimiento a la líder del grupo, la diva Lexi, sirviendo también a modo de homenaje a su propio pasado, a su antigua amiga ahora diva de las porristas y a su antigua habilidad que le pudo haber asegurado un lugar en el cotizado grupo, casi buscando redención, tal vez buscando retribución.

Ah, la adolescencia. Aquella época que todos tenemos que vivir (o sobrevivir) fuente temática recurrente en prácticamente cualquier género cinematográfico. Pero es en el horror, mayoritariamente, donde se puede llevar al límite, a nivel metafórico o incluso literal. Estamos en los terrenos del conocido teen horror que deriva en innumerables vertientes y subgéneros por sí mismo, donde comparten espacio lo mismo asesinos indestructibles, psicópatas resentidos, familiares siniestros y rencorosos hasta alienígenas, demonios y brujas, las populares (por rechazadas) brujas, aquel círculo que representa a muchas amistades, aisladas pero poderosamente unidas.

Maddy habría de encontrar su redención cuando durante el video, la popular Lexi sufre un terrible accidente que le quita la vida. Tiempo después, la chica gesta su retribución, primero accediendo a un lugar dentro del grupo, después entablando una amistad/romance con una de ellas y luego enfrentándose a los chicos del equipo de futbol, quienes podrían ser los culpables de todos sus males. La adolescencia ofrece muchas bondades que cruel y rápidamente pueden volverse maldiciones. Una de ellas, la incapacidad de saber cuándo detenerse.

Parecería entonces que este, ese arrogante y poderoso empuje, es lo mejor y a la vez lo peor de All Cheerleaders Die (2013) el más reciente largometraje del efectivo (a veces solo efectista) Lucky McKee, creador de la maravillosa May (2002), la interesante The Woods (2006) y la frustrante The Woman (2011), acompañado esta vez de Chris Sivertson. Se trata en realidad de un remake de su propia cinta debut del 2001 que nunca vio estreno alguno, donde el embrollo se reduce en la batalla entre mujeres y hombres, durante el cual cada bando funge, dependiendo la situación y la inercia de la misma, como víctima y victimario.

Así, los jugadores, encarados por las chicas, terminan provocando un accidente donde ellas mueren, para pronto ser revividas por la antigua novia de Maddy, una chica aislada que gusta de la brujería y descubre que en realidad, ella misma es una. Las chicas regresan hambrientas, conectadas por el hechizo, un par de ellas intercambian cuerpos incluso, pero conservan su personalidad, con la conveniencia de saberse invencibles, poderosas, reclamando algo que desconocían. Pronto vienen los engaños, las trampas y hasta fantasías sexuales hacia sus enemigos del sexo opuesto. Algo como la vida real, sin ser sobrenatural (hasta donde sabemos)

McKee ya se había adentrado en esos terrenos en sus previos ejercicios y sabe dotar de suficiente carácter a sus personajes para que cada una de las chicas tenga su momento, donde cada una refleje porque es importante, tanto para el conjunto, como para la progresión de su historia. Como en sus anteriores cintas (la aislada May y su pasado problemático como elemento que forja su carácter, o Heather, en el internado rodeado de un bosque tenebroso y complejas y represivas figuras de autoridad) los personajes, al final, son las víctimas de sus propias ambiciones, que es lo que a la cinta en cuestión le ocurre en diferentes momentos.

Para ambicionar querer ser una b-movie (efectos especiales incluidos) le falta el abuso de sexo, sangre, violencia y humor que la historia ya empezaba a gestar. Para mostrar una reflexión del empoderamiento femenino, parece afirmar que solo puede alcanzarse dentro del entorno sobrenatural. Para ser una comedia negra, pierde chiste al acercarse al final, para ser una tenebrosa fabula de horror, tarda demasiado.

Pero, siendo imparciales, ese exceso de ambición es también su gran virtud, una virtud que sin duda hace a esta cinta, un ejercicio compulsivamente divertido.



Autor: adayin

Director, escritor y productor de cine, tanto de horror como de otros géneros. Experto en el cine clásico y apasionado por Hitchcock. Es nuestra única esperanza para aspirar a nuestra propia película al estilo V/H/S, o al menos a un documental de nuestras batallas en la vida común y corriente fuera de este sitio.

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PUBLICADO

18 September 2014