El Horror

Reseña y Trailer de Only Lovers Left Alive

only lovers left alive

Por: @Sergb__

only lovers left aliveLa introducción es poderosísima; la transición de un manto estelar a un vinyl que gira mientras escuchamos su música, y de ahí a dos personajes, Eve (Tilda Swinton) y Adam (Tom Hiddleston), en distintas locaciones también vistos desde un ángulo picado que gira. Lo primero que capta la atención, es que a pesar de lo que un encuadre así implica, ellos se ven bien, vitales dentro del reposo que guardan. Después, los contextos de ambos y la acción. Adam, en una vieja casona a las afueras de Detroit, charlando con un chico llamado Ian (Anton Yelchin) y demostrando su amplio conocimiento en instrumentos musicales. Eve, deambulando con una cadencia hipnótica las calles de Tánger y visitando a un viejo amigo suyo en un café. Ella, al igual que él, dando fe de su cultura, historia de la literatura, en este caso.

Las pláticas que ambos tienen con sus interlocutores, cada quien en su espacio, establecen algo. Mientras Adam, que es evidentemente alguien retraído en crear música, habla de tipos de guitarras eléctricas y su sonido o año de producción, de maderas con su nombre en latín, y de que vio tocar a Eddie Cochran en concierto, ella va más lejos al sugerir que uno de los grandes mitos de la literatura, leyenda urbana de la antigüedad si se quiere, es en realidad una verdad absoluta; esa que cuenta que Christopher Marlowe es el verdadero autor de los textos de William Shakespeare.

Esos simples indicios de conocimiento y longevidad son suficientes. Eve y Adam, queda claro en este primer acto, son inmortales. Y para dejarse de ambigüedades o alusiones religiosas a Adán y Eva, el amigo de Eve, ese hombre viejo con el que charla en un café, es el mismísimo Marlowe (un John Hurt corto, pero exquisito). Vampiros que no necesitan más descripción. Vampiros que protagonizan un cuento que no desea retratar su mito y mucho menos, aunque así lo parezca, deconstruirlo.

Only Lovers Left Alive es una historia de amor y soledad que se desarrolla en un mundo hostil. Al menos para esta pareja.

Si su naturaleza confina a estos amantes a la sombra del cliché, Jim Jarmusch se apresura a juntarlos en la casa de Adam, en Detroit, para hacernos ver que aquí no hay miedos ni persecuciones que se asocien al vampiro como un depredador ni a los supuestos ritos que implican. Una vez que se vuelven a ver después de años separados por un océano, se comprende que Adam y Eve son almas viejas que han vivido demasiado en este mundo y que están en un punto cercano a no necesitar ni querer nada más de él, excepto uno al otro. Mejor todavía, Jarmusch los dota de una personalidad fresca con su propio tótem: un par de guantes que usan casi en todos lados y pareciera los protegen (y distinguen) del resto. Y es que mucha de su sabiduría no solo es oral, sino que pasa por su tacto. Un elemento que aunque moderno, posee una cuota de respeto hacia sus orígenes, esos que hablan sobre el vampiro como un aristócrata. Alguien sabio. Y estos dos lo son. Crean sus medios (en casi todos los sentidos y en particular Adam) y poseen una visión de la vida incomprensible para los mortales, en palabras de ellos: los zombies.

only lovers left alive

Mientras Eve devora todos los libros posibles en su tiempo libre, Adam compone música con una educación (o talento autodidacta) de siglos que ahora desemboca en el rock, y de paso construye aparatos que consumen energía de una forma que avergonzaría a los sabios de este tiempo. Adam y Eve aluden con nostalgia a los personajes que marcaron la historia y que fueron orillados al olvido por su contexto. Figuras como Marlowe o Nikola Tesla.

Razones como esas son las que los tienen apartados de la acción, aburridos de la gente y su ceguedad como para incluso no desear matar. Y para consolidar esta vulnerabilidad, Jarmusch mete a escena un personaje odioso que se da de frente contra el mood filosófico de ambos: Ava (Mia Wasikowska), la hermana de Eve, como la comprobación de todas las hipótesis de Adam. La chica que les reprocha con furia adolescente “ser un par de snobs”.

¿Un vampiro humanista? Sólo alguien como Jarmusch podía hacerlo. ¿Un vampiro aburrido? Imposible. La cinta cautiva en sus formas, como por ejemplo su impecable estética, pero sobre todo en fondo, porque esta reclusión social y melancolía que identifica a la pareja los vuelve, contradictoriamente, muy atractivos. Una personalidad fascinante que provoca el acercamiento, la protección. No hay nada de tétrico en ellos (aunque sí harto misticismo y rock) porque únicamente hablan de vida. Las ruinas de Detroit por la noche son el escenario perfecto para que salga a flote el sello de ese Jarmusch familiar; Pláticas largas dentro de un marco existencialista, un desdén hacia la ignorancia, referencias interminables a la cultura pop, y una presunción que, como pocas veces en su cine, ahora sí cala. Porque frente a estos vampiros románticos, nosotros, los zombies, somos los malos del cuento. Los verdaderos chupasangre de un mundo que ya muy pocos saben apreciar.

El Trailer


Trailer:



Autor: sergb__

Experto en el cine de arte y cine de autor. Se dice “uncool” por pasar más tiempo en casa que en parrandas y con los amigos, creemos lo contrario, envidiamos todo el tiempo que aprovecha para ver películas, y no sólo de horror, sino de todo tipo.

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PUBLICADO

20 November 2014