El Horror

Los 7 Mejores Planos Secuencia del Cine

Películas Distópicas

Nota Editorial: Horrorless es la única categoría en este sitio que tendrá recomendaciones, tops, noticias o reseñas de temas que salen del género que tanto amamos pero que son relevantes para nuestros lectores. Porque NO todo es sangre y tripas…desafortunadamente!

por: @Sergb__

Lucimiento técnico y no menos herramienta narrativa; un arma de doble filo. Los Mejores planos secuencia son un recurso que, usado adecuadamente, transforma el dinamismo de una cinta y enriquece la experiencia del espectador. Por otro lado, también puede romper el hechizo y darle en la torre al ritmo de una película. Tal vez sea esa la razón por la que buena parte de la crítica lo reprueba como un simple alarde de parte de los directores y su cinefotógrafo. E igualmente el motivo de que escasos cineastas lo usen más allá de un par de minutos. Y es que independientemente de la forma, hay que justificar la ausencia de cortes en una secuencia, especialmente si es larga, y he ahí donde se dividen los grandes.
Esto lleva a preguntarse, ¿Cuántas de éstas tomas largas recordamos a bote pronto? ¿Cuáles notamos desde la primera vez? Porque existen muchas, pero contadas, como dije anteriormente, son las que suman significados y de paso otorgan nuevas sensaciones a la experiencia de ver una película. Especialmente si nos encontramos frente a una pantalla de cine.

Con ese motivo es que enlistamos aquí los mejores planos secuencia del cine. Tomas que han quedado como registro de una gran habilidad y, sobre todo, comprensión de cómo se cuenta una película.

Los 7 Mejores Planos Secuencia del Cine

7. Breaking News.

Balacera/Introducción de 6 minutos 47 segundos.
No tan célebre ni profundo como Tarkovsky y su velita de nueve minutozzz en Nostalghia (1983), pero, con perdón de los exquisitos, más memorable y complejo a nivel técnico.
Johnnie To, director hongkonés, abre su filme Breaking News (Dai si gin, 2004) con una secuencia de acción plagada de todo lo bueno que una escena así debe contener: balazos. Muchos.
Una de las cosas que más resaltan de esta toma es que, contradictoriamente, To parece haberse ahorrado una buena parte del trabajo, pues mínimo dos escenas debieron haber tomado lugar dentro de un cuarto, y en lugar de ello, To y Cheng Siu Keung (director de fotografía) se las arreglan con una cámara y una grúa que pausada y detalladamente recorre ventanas, autos y algunos personajes dialogando al tiempo que incrementa la tensión antes de desatar su pandemónium.

Si bien no es una balacera tan impactante, al final logra con creces el objetivo de este tipo de tomas sin cortes: la sensación de realidad y sentir que en verdad estamos ahí.

6. Gravity

Introducción de 17 minutos.
No se negará, incluir Gravity es de alguna forma hacer un poco de trampa, pues estamos hablando de efectos, entonces ¿Por qué mencionar la fastuosa introducción de éste nuevo clásico? Porque reinventó las reglas.
Alfonso Cuarón, asiduo al plano-secuencia, quiso rodar el más ambicioso de su carrera en su ídem película con un único objetivo: recrear la sensación espacial. Y para ello se ayudó de su mejor cómplice, Emmanuel Lubezki, quien llevó sus talentos a una nueva dimensión desembocando en una larga toma que, como nunca antes en el cine, nos trasladó al espacio. O lo más cercano a.
Fácil hubiera sido para muchos directores claudicar ante una simple toma que requería no sólo una gran coordinación de sus actores con el movimiento, la luz y en general de todo el staff, sino cualquier cantidad de pruebas-error. Eso debería ser motivo suficiente para incluirla aquí.
Cuatro años de ensayos y trabajo con los que Cuarón y Lubezki, casi involuntariamente, pusieron un nuevo estándar en el uso del Green screen y el 3D.

no hay video disponible en internet :(

5. The Passenger.

Penúltima escena de 6 minutos y medio.
Dejando la espectacularidad de lado, aquí hablamos ya un de plano secuencia detallado cuya única intención es presentarnos un suceso. Olviden el alarde, los signos, la forma, etc. No, el objetivo, o más bien justificación, de Michelangelo Antonioni para realizar la casi última escena de Professione: reporter (1975) en un plano-secuencia de seis minutos, fue simplemente que no quería filmar una muerte. Eso es todo.
Para ello, la cámara recorre el cuarto donde la víctima, Locke (Jack Nicholson), fuma plácidamente un cigarro mientras se recuesta. Pasado un primer corte, la cámara observa casi fijamente la acción que sucede fuera de ahí y absortos en ello varios minutos, cuando menos lo notamos, hemos traspasado las barras de la ventana para panear por completo el exterior y luego ir de regreso al interior ya visto desde fuera y donde la puesta en escena ha cambiado.

Más allá de las complicaciones de traspasar la cámara de cuartos y manos, el gran logro de esta toma es el uso de la luz, cuestión que fue solucionada filmando en la llamada “hora cero” casi al anochecer.

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Autor: sergb__

Experto en el cine de arte y cine de autor. Se dice “uncool” por pasar más tiempo en casa que en parrandas y con los amigos, creemos lo contrario, envidiamos todo el tiempo que aprovecha para ver películas, y no sólo de horror, sino de todo tipo.

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PUBLICADO

10 August 2016