El Horror

Reseña y trailer de “¡Madre!”

por:@Adayin

madreposterA estas alturas, es conocido el adjetivo de “controvertida” para definir la nueva cinta de Darren Aronofsky. Ha gozado de gran cobertura la clasificación que la cinta obtuvo en ese poll de salida, llamado CinemaScore, donde el público le dio la peor calificación, el temido F. Aunque señal de alarma para los productores, la verdad es que CinemaScore es una calificación, por decirlo de alguna forma, de dudosa certeza y confianza. En estos tiempos, vislumbrados como seguros y temerosos, cualquier cinta reciclada de Marvel obtiene un A, mientras que cintas más arriesgadas y bravas, obtienen un F. Por ahí, entre las que recibieron tan temible reconocimiento, aparece una joya de William Friedkin, llamada Bug (2006) y otra intensa cinta australiana, llamada Wolf Creek (2005)

Pero tratando de ser imparciales, ¡Madre! (2017) tiene todos los méritos para estar en la A y en la F. Una pareja vive en un apartado paraje, en medio del bosque, en una enorme casa victoriana que se está cayendo a pedazos. Ella, una noble y cariñosa mujer, enamorada y dedicada a la restauración de dicho lugar. Él es un escritor en medio de un grave bloqueo, quien, frustrado y deseoso de inspiración, permite la entrada de un intruso, un médico, dándole asilo la noche en que ha llegado. Pronto, llegará la esposa del médico, los hijos y un conglomerado de personas y situaciones que rayarían en lo obsceno y ridículo, de no ser por la precisión del director y el permiso que sentimos poseer, de admirar como se desenvuelven (o se descomponen) las cosas.

El cine del director norteamericano nunca ha pasado sin cierto comentario. Él mismo ha afirmado que su deseo era (o es) que el público aplaudiera o abucheara su cine. Y en cierta medida, lo ha conseguido. Cintas como Réquiem por un sueño (2000), The Fountain (2006), El Cisne Negro (2008) y hasta Noé (2014), han dividido opiniones, admiradores y detractores. Aunque, me parece, nunca había logrado tal nivel de polaridad, hasta ahora.

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Su séptimo largometraje puede contener diferentes lecturas ocultas (algunas muy evidentes) dentro de su pausada y opresiva narrativa, abusando, a veces, de esos planos tan cerrados en las que envuelve a su diva y actriz protagónica (y actual pareja) Jennifer Lawrence. Si bien ella parece ser una mujer amorosa y noble, que da todo pidiendo muy poco a cambio, también parece incapaz de reaccionar ante situaciones que le parecen amenazadoras, la mujer se dedica a limpiar y a recoger los pedazos que va encontrando en su camino, lo mismo pedazos de tazas que los pedazos de su marido. En el mismo sentido, se tambalea para encontrar fortaleza de proteger su territorio, como busca impedir un accidente que no le compete. Es una mujer de la que abusan, revientan, maniatan, lastiman y atropellan, quien responde con aplomo y paciencia. Pero también es una mujer profundamente egoísta y complaciente, egoísta de su espacio, de sus pertenencias, de su soledad y, especialmente, de su marido, quien la ve (y le dice con frecuencia) como su musa, su diosa… ¿su creadora?…

No lo sé… Porque después de un primer acto, narrativamente, común y ordenado (pero siempre tirante) se viene algo que, difícilmente, alguien puede describir con confianza y certeza. Un infierno que, les aseguró, no serán capaces de adelantar, de prever y, quizá, de tolerar. Es una metáfora, es un alucine, es una violenta reflexión y/o es un mal viaje de su creador.

Pero, por encima de sus alegorías y lecturas que pueden deducirse (o interpretarse) de índole bíblico, apocalíptico, ecologista, egocentrista o espiritual, el mayor logro de la cinta (que tiene muchos, así como muchas fallas) es la capacidad de abarcar ambos polos. Ese infierno, ese dantesco último acto, viene precedido de un infierno igualmente devastador, pero más pausado. Es la reacción que provoca entre tanto tumulto de ideas e imágenes lo que nos permite descubrir que, desde el inicio, ya estábamos en el.

Y es que, si bien, en lo personal, la cinta me ha parecido una espectacular y demoledora experiencia, también entra la posibilidad de que, tal vez, para usted, amable lector, le pareció una tomadura de pelo (por decirlo con suavidad) Es un tremendo acierto, me parece, que la cinta pueda leerse como espectacular y como un bodrio abismal. Es justo disfrutar de esa polaridad. Porque la cinta despierta mucho de lo que somos, de lo que mostramos y de lo que tememos. Y también puede no despertar más que desprecio. Pero difícilmente serán testigos de algo igual.

 



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Autor: adayin

Director, escritor y productor de cine, tanto de horror como de otros géneros. Experto en el cine clásico y apasionado por Hitchcock. Es nuestra única esperanza para aspirar a nuestra propia película al estilo V/H/S, o al menos a un documental de nuestras batallas en la vida común y corriente fuera de este sitio.

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PUBLICADO

27 September 2017