El Horror

Reseña y trailer de “El Ritual”

por: @adayin:

Por allá del 2007, varios medios especializados en el cine independiente y, en particular, el cine de horror, tenían en la mira una modesta cinta, de muy bajo presupuesto, que apuntaba a crear un fenómeno poco antes visto. Cuando se realiza un anuncio de ese tamaño, por lo general, los resultados siempre quedan a deber. Y en esa ocasión no fue la excepción. La cinta en cuestión se conocía como The Signal (2007), cinta de horror apocalíptico, producida con 50,000 dólares, recaudados, primordialmente, por sus tres escritores y directores: David Bruckner, Dan Bush y Jacob Gentry. Y si bien, tratando (en verdad, me estoy esforzando) de ser justo con el proyecto, se trataba de una cinta profundamente genérica, sin inspiración y mecánica al hartazgo.

Pero la inercia que traía la película, ayudo, en diferentes formas, las carreras de sus creadores. De ellos, quizá, el que más talento ha demostrado, hasta ahora, es David Bruckner. De forma prudente, Bruckner es el que menos créditos tiene, pero, entre ellos, es quien mejores proyectos ha presentado. Responsable de un episodio en la antología de VHS (2012) y otro de la astuta cinta Southbound (2015), la tercera cinta del director es la mejor que ha realizado.

El Ritual (2017) arranca de forma brutal, pero necesaria, tanto en dinámica como en propuesta. Cinco amigos se reúnen en un bar, para planear su próxima escapada de sus rutinarias vidas. Cruzando los cuarenta años, estos compañeros universitarios, tienen prioridades diferentes y más estables, pero aún desean agotar las últimas reuniones que puedan tener. Esa noche, sin embargo, uno de ellos es salvajemente asesinado en un asalto de una licorería, dejando al grupo herido y adolorido. Tiempo después, los cuatro restantes visitan unas montañas nórdicas, donde realizan un breve homenaje a su amigo, quien deseaba conocer el lugar. A su regreso al hotel, uno de ellos sufre una lesión y el grupo decide tomar un atajo, atravesando un bosque solitario, inhóspito, donde se enfrentarán a sus peores pesadillas.

Bruckner ha adoptado su mundo y a sus personajes y los ha lanzado al peligro, dentro de su fantasía, más real y cercano: el peligro de las consecuencias a las decisiones que hemos tomado. La tensión que logra, casi de inmediato, no desaparece a lo largo de sus 94 minutos, donde los personajes, no sólo se enfrentan con su nueva realidad, con su pronta despedida, sino también se enfrentan a una realidad que han pasado por alto. Uno de ellos, en especial, vive cargado de una culpa terrible, agobiante, siendo él quien atestiguo el asesinato y fue incapaz de reaccionar, sólo ha atinado a esconderse, a paralizarse. Siente las miradas acusatorias de sus amigos, asume sus pensamientos y posicionamientos sobre su acción (o falta de) y el viaje, que esperaba funcionará como cierre, ha sido el inicio de un nuevo proceso, la deuda que ha llegado a cobrarle.

El crecimiento del director es evidente: si bien su segmento, en The Signal, era el menor, Bruckner mantenía un estilo visual astuto, escondiendo información y dotando de pistas al espectador. Una situación similar, aunque de mayor magnitud, logra conseguir en esta cinta. Bruckner ha buscado elementos, planos y estructuras que podrían establecer que estamos viendo una historia diferente, nos inyecta de ánimos para adelantarnos a la historia y cuando llega el tercer acto, la revelación, la sorpresa es mayor. Y eso, curiosamente, funciona para bien y para mal. Porque, aunque pareciera que ha sido justo con su mundo y creación, la realidad es que ese tercer acto, ese clímax de la historia, es muy inferior a lo que habíamos visto. Ese último tercio de la cinta es un poco arbitrario y, quizá, hasta soso. Aunque para ese momento, estamos tan inmersos en la aventura, que podemos aceptar la resolución de su fantasía.

Y es que el salvajismo tiene que mantenerse para que la historia sea memorable. Porque no es accidental que la brutalidad de la escena inicial permanezca y siga como influencia en el resto de la cinta. Ese salvajismo aleatorio que el grupo enfrenta sirve para mostrarles (y a nosotros, como espectadores) que hay un mundo duro, oscuro y brutal que, muchas veces, desconocemos, pasamos por alto o somos indiferentes. Está ahí, aunque no queramos verlo y chocará contra nosotros si nos dedicamos a evadirlo.



Autor: adayin

Director, escritor y productor de cine, tanto de horror como de otros géneros. Experto en el cine clásico y apasionado por Hitchcock. Es nuestra única esperanza para aspirar a nuestra propia película al estilo V/H/S, o al menos a un documental de nuestras batallas en la vida común y corriente fuera de este sitio.

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PUBLICADO

10 May 2018