El Horror

Reseña de The Strangers: Prey at Night.

Sección: Estrenos, Reseñas

Por: @Sergb__

Because You Were Home

Hace una década que Bryan Bertino irrumpió en el panorama cinematográfico con The Strangers, un sorprendente thriller que ganó el prestigio unánime tanto de crítica como público.
Apoyado en la dinámica del home invasion y el slasher, Bertino le dio una interesante revitalización a la mejor vena del suspenso gracias también a que esquivó el final feliz y la complacencia. A esa sangre fría de The Strangers le podemos sumar otro efectivo elemento como es la ausencia de explicaciones.

Jamás nos dicen las motivaciones y origen de ese trío de asesinos enmascarados que invaden la reconciliación de una pareja. The Strangers pues iba sobre una simple cacería humana resumida en la frase más contundente de toda la cinta: “¿Por qué nos hacen esto?”, preguntaba el personaje de Liv Tyler – “Porque estaban en casa”, se le responde.

No fuimos pocos los que en ese punto experimentamos un buen escalofrío. En vez de reflexionar sobre los errores cometidos por los personajes de Tyler y Speedman, The Strangers proponía que cualquiera en el lugar o momento incorrecto era una potencial víctima. Repito, puede no ser la fórmula más original, pero sí que fue la adecuada hace una década.

¿Por qué tanto rollo? Porque ése es el estándar para medir la efectividad de su secuela. Una segunda parte que parecía perpetuarse en puros rumores… hasta que se confirmó para 2018.

En enero se dio a conocer el trailer de The Strangers: Pray at Night, secuela oficial que afortunadamente llegó muy a tiempo a nuestra cartelera. En el lado negativo, sin embargo, no todos (especialmente la crítica de Estados Unidos) han quedado convencidos con el resultado. Más aún, para muchos jamás debió haber existido.

¿Es de verdad tan mala?

No, pero abarca el espíritu de su antecesora con una forma mucho más ligera. En otras palabras, no desea tomarse en serio aunque luego sí. Suena contradictorio y esa pretensión es quizás lo que trasladado a la pantalla no ha dejado convencido al público.

Con guión de Ben Katai en coautoría con Bertino y dirigida por Johannes Roberts (notable su 47 Meters Down), ahora la acción se ubica en un parque de campers al cual llega una familia de cuatro integrantes para descubrir que todo está misteriosamente quieto. Naturalmente no tardarán en ser acechados por el consabido trío de psicópatas enmascarados.

Como su antecesora, esta cinta también inicia dibujando un conflicto que le adhiere cierto peso dramático. En este caso se trata de Kinsey (Bailee Madison), la chica adolescente que será inscrita a un internado y razón por la que su padre, madre y hermano mayor tienen que hacer este viaje. Si bien nunca entendemos del todo qué sucedió, su desapego familiar es el ingrediente ideal para generar expectativas cuando ella y su familia tengan que unirse al ser perseguidos por el trío de asesinos.

A partir de ese punto Roberts compensa con un buen ritmo que no detiene hasta el final. En ese sentido la secuela resulta incluso más dinámica, pues aparte de que no titubea para entrar en tema, aprovecha bien el gran espacio del parque para la clásica puesta en escena de slasher en la naturaleza, ya sea con elementos como la luz, los lugares para esconderse, las persecuciones (a pie y en auto) y  también amenidades como la alberca, donde sin duda tenemos el mejor momento de toda la película. Incluso sus dosis de gore dejan entrever cierto atrevimiento que es posible se haya quedado en el cuarto de edición, pero se agradece lo exhibido. Tomando en cuenta que ya conocemos la frialdad de los asesinos, el guión ahora apuesta por obviar las circunstancias y realzar el absurdo. En otras palabras, son ellos quienes roban buena parte del foco de atención con sus ganas de matar a fuego lento.

¿En contra? Quizás, como se mencionó, que su forma y guiños a los ochenta (la selección musical no tiene desperdicio, eso sí) de repente chocan con una propuesta que intenta ponerse seria sin que sea precisamente su identidad, pues aquí ya queda claro que estamos ante una tibia serie B. Vaya, si el denominador han sido decisiones torpes (siempre necesarias) y una buena carga de humor (que comienza desde el paródico subtítulo de Prey at Night), no hay porqué cambiar el mood. Es como si hubiera deseado escenificar otro momento “Because you were home” cuando ni lo necesita.

Es posible que, como menciona nuestro Alfredo Medina (@Alfredo_Chocho), parezca que Prey at Night es una desaventura más del tipo “gente blanca en problemas” o “tomando malas decisiones”, para citarlo literal. Y ciertamente es una percepción válida que ya apurados tiene mal timing social, específicamente en su país. Pero también no se le puede negar que genera buenas dosis de tensión y horror junto con foreshadow beisbolero que habla bien sobre el talento de Roberts. No desplegado del todo por las limitantes que cada quien vea, aunque le alcanza para darle cerrojo a una secuela que aunque no necesaria o memorable, sí muy entretenida.

Trailer:

 



Autor: sergb__

Experto en el cine de arte y cine de autor. Se dice “uncool” por pasar más tiempo en casa que en parrandas y con los amigos, creemos lo contrario, envidiamos todo el tiempo que aprovecha para ver películas, y no sólo de horror, sino de todo tipo.

Web | Twitter | Más Entradas (138)
Tags:

También podría interesarte:

« « Trailer: The House That Jack Built. | Reseña de la Demente MOM AND DAD. » »

PUBLICADO

1 June 2018