An√°lisis: La reapertura de los cines post pandemia y la incertidumbre sobre el futuro ‚Äď Cinema News

Incluso sin las respuestas, hay mucha prisa.


Es 2020 y la palabra ‚Äúdrive-in‚ÄĚ est√° volviendo a nuestro vocabulario. Nuestros ojos est√°n volviendo a ayer, especialmente con respecto al cine. Despu√©s de todo, mirar pel√≠culas en la pantalla grande solo ser√° posible por alg√ļn tiempo (al menos en Brasil) de esta manera: en el autom√≥vil, con uno o dos compa√Īeros y respetando la distancia. Es ir√≥nico, nost√°lgico e incluso doloroso pensar en este tipo de soluci√≥n volcada al pasado en un 2020 ya marcado por la pandemia de coronavirus.

Pero, si aquí en Brasil todavía estamos comenzando a pensar en volver a los cines oscuros, después de todo, tal idea puede incluso dar escalofríos en este momento, en algunos países de Europa, la posibilidad de que el mercado cinematográfico vuelva a funcionar como antes. Con algunas restricciones y sin garantía de que todo funcione como se esperaba, por supuesto. Pero esta es la idea.

Los cines europeos planean reanudar lentamente, respetando estrictamente las reglas de distancia social con los teatros operando a un tercio de su capacidad. Es el caso de Espa√Īa, que, a partir del 25 de mayo, pondr√° en pr√°ctica un proceso de deflaci√≥n despu√©s de 50 d√≠as de cuarentena. Alemania tambi√©n planea reanudar las actividades, pero un poco m√°s all√°: solo en julio.

Sin embargo, incluso en China, el pa√≠s que registr√≥ el primer caso del nuevo coronavirus, las salas de cine funcionaron normalmente hasta abril. Hubo un leve intento de reabrir algunas habitaciones en el pa√≠s (‚Äúsolo‚ÄĚ 500 habitaciones de un total de 70,000) a fines de marzo, pero pocas personas tuvieron el coraje de abandonar sus hogares. El resultado fue una ganancia de boleto muy peque√Īa (alrededor de dos mil d√≥lares) y el r√°pido cierre de las salas.

El escenario ha cambiado un poco ahora a principios de mayo, cuando el gobierno chino aprob√≥ la reapertura de museos, cines y teatros. Todav√≠a no hay forma de saber si la reanudaci√≥n completa funcionar√° all√≠, pero despu√©s de cinco meses de luchar contra Covid-19, la esperanza es que puedan volver a la normalidad usando m√°scaras y respetando la distancia social despu√©s de tanto tiempo en prisi√≥n. Y, por supuesto, es necesario recordar todos los esfuerzos del gobierno para contener el contagio a lo largo de este a√Īo.

¬ŅPERO Y EN ESTADOS UNIDOS?

El gran problema hoy es el mercado cinematogr√°fico norteamericano, que no es otro que el segundo m√°s grande despu√©s de China. El presidente Donald Trump insiste en reabrir cines y otros lugares cerrados que promueven las aglomeraciones que ya se encuentran en el estado inicial de deflaci√≥n, incluso en la actualidad, cuando Estados Unidos todav√≠a est√° luchando contra el virus y un n√ļmero que supera el mill√≥n en total de casos confirmados. .

En los EE. UU., Corresponde a los gobiernos estatales decidir si reabrirán o no estas ubicaciones. Georgia, Mississippi, Carolina del Sur, Alabama y Florida son algunos de los estados que han aprobado la idea y la pondrán en práctica en las próximas semanas. Para muchos expertos, y especialmente para los propios propietarios de cines, esa elección no es la más inteligente. Después de todo, los empleados deberán ser readmitidos y, con el tiempo, habrá un gran flujo de personas en las filas y en las filas de las habitaciones.

Adem√°s de ser uno de los mercados m√°s afectados por Covid-19, el cine tambi√©n corre el riesgo de propagar a√ļn m√°s el virus si se reabre antes de lo apropiado. Sin embargo, las compa√Ī√≠as cinematogr√°ficas ya est√°n lanzando t√≠tulos importantes en julio, dentro de dos meses. Tenet de Christopher Nolan y Mulan de Disney ya tienen una fecha de estreno y llegar√°n a los cines el 17 y 24 de julio, respectivamente.

Hablando de Estados Unidos, el proceso de reapertura ser√° laborioso y arriesgado a los ojos de los propietarios de las habitaciones. Al mismo tiempo que la econom√≠a del pa√≠s (y del mercado cinematogr√°fico) tiene la reapertura de los cines, existe el riesgo de que este lugar que irradia nostalgia y diversi√≥n se convierta en un foco principal del coronavirus. Cuando recordamos que el pa√≠s est√° lejos de contener la pandemia, es extra√Īo e inapropiado querer volver a la normalidad tan r√°pido. Es como dice el dicho: ‚ÄúRush es el enemigo de la perfecci√≥n‚ÄĚ.

La gran respuesta para el momento en que vivimos es esta: cuando hablamos de Brasil y Estados Unidos, todav√≠a no estamos en un lugar favorable para pensar en volver a la normalidad. Es una respuesta dif√≠cil, pero no es el momento. Europa, que ya enfrent√≥ d√≠as dif√≠ciles durante el pico de la pandemia, es responsable de planificar el regreso poco a poco, sin hacer promesas infundadas o sin querer ver algo que a√ļn no existe. Hay esperanza (y debe haberla), pero todav√≠a hay un poco de tiempo para regresar a los c√≥modos asientos de esa habitaci√≥n oscura que tanto amamos.

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