Critica | Con el carisma de sus protagonistas, ‚ÄúThe Game Night‚ÄĚ garantiza diversi√≥n para todos.

En general, Game Night cumple efectivamente sus roles principales, siendo divertido con buena constancia.

Las pel√≠culas de comedia est√°n saturadas en el mercado y no es nuevo, las obras que se destacan en relaci√≥n con las dem√°s son espor√°dicas. Noche de juego no escapa al estilo general de comedias como Noche en el museo y Quiero matar a mi jefe, pero a√ļn as√≠, se puede decir que es una pel√≠cula que logra destacarse, ya sea por su simple argumento y se vuelve m√°s loco cada segundo, por la direcci√≥n con momentos extravagantes, algunos de ellos est√°n usando transiciones de escenas en la mejor Estilo de Edgar Wright, o el carisma constante de los actores involucrados.

En la historia, seguimos a Max (Jason Bateman) y su esposa Annie (Rachel McAdams), una pareja adicta a los juegos de mesa y similares. Un día, el hermano de Max, Brooks (Kyle Chandler), con quien ha tenido una fuerte rivalidad desde la infancia, llega a la ciudad y decide ofrecer una noche de juego inolvidable para su hermano y sus amigos. Las cosas comienzan a parecer locas y demasiado peligrosas, y la noche se vuelve cada vez más loca.

La película fue dirigida por John Francis Daley y Jonathan Goldstein, que fueron guionistas de Quiero matar a mi jefe, y son los directores de una futura película Flash de DC, programada para 2020. Aquí, su dirección es clásica y sólida, logrando conducir la historia de manera coherente, además de mostrar cómo desacoplar las escenas a favor del efecto cómico. Las características de transición mencionadas anteriormente en el estilo de E.Wright, sirven la película y vienen en momentos específicos, reduciendo el tiempo de las escenas que no agregarían la narrativa. El trabajo de dirección con los actores también llama la atención, debido a la caricatura de algunos personajes y la solidez de prácticamente todas las actuaciones.

De los aspectos más destacados del elenco, tenemos a los dos personajes principales, interpretados por Bateman y McAdams. Los dos entregan sus ponches con gran uso, son carismáticos y convencen como la pareja que son. Lamorne Morris, como uno de los amigos de la pareja, Kevin, roba el espectáculo en varias ocasiones, principalmente por su dinámica hilarante con Kylie Bunbury, quien interpreta a su esposa Michelle. Además, vale la pena mencionar la participación especial de la siempre brillante Chelsea Peretti.

El guión, aunque simple, efectivo y bien desarrollado en general, es donde viven los problemas de la película. Mark Perez (Aprovados, 2006) es el autor, y logra presentar a los personajes de una manera muy directa, sin perder el tiempo para poner en juego la historia principal. Desarrolla muy bien el suspenso de la narrativa, guiando al espectador de manera precisa, siempre dejándonos sin saber en qué dirección va la historia. Sin embargo, a pesar de tener grandes bromas en la película, no todo funciona, especialmente con algunos personajes en particular. Y además de esto, otro punto negativo, y este es el principal, en el tercer acto de la película, usa algunas instalaciones y coincidencias absurdas para sacar a sus personajes de situaciones peligrosas, que incluso teniendo un efecto cómico, no compensan la pereza de la escritura. de estos momentos

En general, Noche de juego cumple efectivamente sus roles principales, entreténgase con buena constancia y traiga algo original a las comedias actuales. Es una película bien resuelta en términos de dirección y con el brillo de sus protagonistas, garantiza diversión para todos.

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