Festival Gramado 2019: balance final ‚Äď Noticias de cine

Tiempos políticos


Cada festival de cine tiene una identidad, construida a lo largo de los a√Īos seg√ļn la propuesta de sus organizadores. Gramado‚Äôs siempre ha sido notable por su glamour, con estrellas que se pavonean por la alfombra roja con sus elegantes y elegantes vestidos, a veces incluso m√°s que las pel√≠culas que se muestran. Es el ‚ÄúCannes brasile√Īo‚ÄĚ, con muchas citas, en el sentido de ser un lugar donde es importante ver y ser visto.

Dada esta característica, el Festival de Gramado está marcado por la neutralidad política, independientemente de quién esté en el gobierno. Si los artistas tienen derecho a hacer cualquier tipo de protesta, depende del evento servir solo como plataforma, sin estar de acuerdo o en desacuerdo con lo que se dice. Hasta ahora.

Las actrices Carol Castro, Danielle Winits y Dira Paes, junto al director Miguel Falabella

El primer d√≠a, la sorpresa lleg√≥ cuando la presentadora Renata Boldrini dijo, alto y claro, ‚Äúen tiempos dif√≠ciles y oscuros, estamos resistiendo‚ÄĚ, en nombre del festival. D√≠as despu√©s, la propia organizaci√≥n emiti√≥ un manifiesto, le√≠do en el Palacio de Festivales por el director Miguel Falabella antes de la exposici√≥n de su Venecia, en la que critica abiertamente al gobierno de Bolsonaro en relaci√≥n con el tratamiento dado a Ancine y la pol√≠tica audiovisual, en defensa del cine. Brasile√Īo.

Este fue el Festival Gramado de este a√Īo: pol√≠tico, de principio a fin. La polarizaci√≥n que segrega al pa√≠s ha provocado gritos de orden contra el actual presidente, casi todos los d√≠as, y manifestantes a su favor para arrojar cubitos de hielo a cualquiera que protestara en la alfombra roja. Esto fue lo que le sucedi√≥ al director Emiliano Cunha (Raia 4) en la ceremonia de premiaci√≥n, con una molestia inaceptable: estaba sosteniendo a su hija, de solo dos a√Īos. Triste Brasil, que no respeta la libertad de opini√≥n.

Escena ‚ÄúBacurau‚ÄĚ

Con respecto a las pel√≠culas, se puede decir que esta fue una selecci√≥n tibia. Despu√©s del abrumador debut de Bacurau, que reverber√≥ con el p√ļblico y en debates durante d√≠as, el hurac√°n Pacarrete naci√≥ con una espl√©ndida Marc√©lia Cartaxo, aplaudida donde quiera que fuera. El abrazo del p√ļblico a la pel√≠cula del director debut Allan Deberton es raro, con una larga ovaci√≥n que result√≥ en felicitaciones interminables al equipo y al elenco al final de la sesi√≥n. Hizo historia en el festival, definitivamente.

Pero eso fue todo. Con la excepci√≥n del buen Hebe ‚Äď A Estrela do Brasil, cuya exposici√≥n coincide perfectamente con el tono adoptado por el festival en las √ļltimas d√©cadas, las otras pel√≠culas presentadas alternaron entre el mal y el medio. Lo m√°s destacado negativo para el espect√°culo latino, con pel√≠culas irrelevantes que ni siquiera generaron rumores, y por la duda sobre el premio otorgado a Maur√≠cio de Sousa, convenientemente, anunci√≥ la creaci√≥n de un Parque da M√īnica en la ciudad, dando un car√°cter econ√≥mico a la trofeo que solo debe entregarse por m√©ritos art√≠sticos.

Marc√©lia Cartaxo en ‚ÄúPacarrete‚ÄĚ

Gramado llegó a su fin haciendo hincapié en la opulencia del evento, impulsado por una economía local que sigue creciendo, y también asumiendo la responsabilidad de la atención que atrae a Brasil en el extranjero. Tomar posición en la escena política actual requiere no solo conciencia, sino también coraje.

0 Shares