Martin Scorsese defiende su opinión sobre Marvel en un artículo

El cineasta publicó un texto en el periódico The New York Times sobre el estado del arte y la decadencia del autor.


Después de semanas de debate sobre el futuro del cine y las repercusiones a la izquierda y a la derecha de la controvertida declaración de Martin Scorsese sobre Marvel Cinematic Universe, el cineasta publicó un artículo de opinión en The New York Times que explica el alcance de su discurso y profundiza tema.

El director del reciente Netflix, The Irishman, escribe en defensa de su declaración anterior y detalla que su punto de vista se refiere tanto al lenguaje cinematográfico como una forma de arte como a las consecuencias de la masificación de grandes éxitos de taquilla para la distribución de obras de autor e independientes. .

√Čl escribi√≥:

‚ÄúMuchas franquicias de pel√≠culas est√°n hechas por personas de considerable talento art√≠stico. Puedes ver eso en la pantalla. El hecho de que las pel√≠culas en s√≠ no me interesen es una cuesti√≥n de gusto y temperamento personal. S√© que si fuera m√°s joven, podr√≠a Estaba entusiasmado con estas pel√≠culas y tal vez incluso quer√≠a hacer una, pero crec√≠ cuando crec√≠ y desarroll√© la sensaci√≥n de que las pel√≠culas ‚Äď qu√© eran y qu√© pod√≠an ser ‚Äď estaba tan lejos del universo Marvel como la Tierra est√° de Alpha Centauri.

Para m√≠, para los cineastas que amo y respeto, para mis amigos que comenzaron a hacer pel√≠culas al mismo tiempo que yo, el cine fue una revelaci√≥n. ‚Äď est√©tico, emocional y espiritual. Se trataba de los personajes ‚Äď la complejidad de las personas y su naturaleza contradictoria y parad√≥jica, la forma en que pueden lastimarse y amarse mutuamente y de repente encontrarse cara a cara con ellos mismos.

Se trataba de confrontar lo inesperado en las pantallas y en la vida que dramatiza e interpreta, mejorando el sentido de lo que es posible en forma de arte.

Y esa es la clave para nosotros: era una forma de arte. Hubo un debate en ese momento, y defendemos el cine como un arte al mismo nivel que la literatura, la m√ļsica o la danza. Y entendemos que el arte se puede encontrar en muchos lugares y formas diferentes ‚Äď en Steel Helmet de Sam Fuller o When Two Women Sin de Ingmar Bergman, en Bailando en las nubes por Stanley Donen y Gene Kelly y en Scorpio Rising por Kenneth Anger, en Living the Life of Jean-Luc Godard y The Assassins of Don Siegel.

(…)

Sesenta o 70 a√Īos despu√©s, todav√≠a estamos viendo esas pel√≠culas y disfrut√°ndolas. ¬ŅPero es por sorpresa y emoci√≥n que volvemos? Creo que no. Los escenarios de Intriga Internacional son incre√≠bles, pero no ser√≠an m√°s que una sucesi√≥n de composiciones y cortes din√°micos y elegantes sin la emoci√≥n dolorosa en el centro de la historia y con el personaje de Cary Grant.

(…)

Algunos dicen que las pel√≠culas de Hitchcock eran muy similares, y tal vez eso sea cierto. ‚Äď Hitchcock mismo cuestion√≥ esto. Pero esa similitud en las pel√≠culas de franquicias de hoy es otra cosa. Muchos de los elementos que definen el cine tal como lo conozco est√°n en las pel√≠culas de Marvel. Lo que no es es revelaci√≥n genuina, misterio o peligro emocional. Nada est√° en riesgo. Las pel√≠culas est√°n hechas para satisfacer una ola espec√≠fica de demandas, y est√°n dise√Īadas como variaciones en un n√ļmero finito de temas.

Son secuencias de nombre pero vuelven a disparar en esp√≠ritu, y todo en ellas est√° oficialmente sancionado porque no puede ser de otra manera. Esta es la naturaleza de las franquicias de pel√≠culas modernas: con estudios de mercado, probados por el p√ļblico, vetados, modificados, vetados nuevamente y modificados nuevamente, hasta que sean aptos para el consumo.

Otra forma de decirlo sería en la forma en que son todo lo que las películas de Paul Thomas Anderson, Claire Denis, Spike Lee, Ari Aster, Kathryn Bigelow o Wes Anderson no son. Cuando veo películas hechas por cualquiera de estos cineastas, sé que veré algo absolutamente nuevo y me tomaré por sorpresa. Mi sentido de lo que es posible en narrativas con imágenes en movimiento y sonido siempre se ampliará.

Entonces, te preguntas, ¬Ņcu√°l es mi problema? ¬ŅPor qu√© no dejar solo las pel√≠culas de superh√©roes y otras franquicias? El motivo es simple. En muchos lugares en este pa√≠s y en todo el mundo, las franquicias son ahora la opci√≥n principal si desea mostrar algo en la pantalla grande. Es un momento arriesgado en la pantalla, y hay menos teatros independientes que nunca. La ecuaci√≥n se invirti√≥ y la transmisi√≥n se convirti√≥ en el principal sistema de entrega. A√ļn as√≠, no conozco a un solo cineasta que no quiera hacer pel√≠culas para la gran pantalla, que se proyectar√°n frente al p√ļblico en el cine.

(…)

Y si me dices que esto es simplemente una cuestión de oferta y demanda, de dar a las personas lo que quieren, tendré que estar en desacuerdo. Es un problema de huevo y pollo. Si las personas reciben solo un tipo de cosas y se les vende para siempre un solo tipo de cosas, está claro que querrán más de un tipo de cosas.

Pero puedes discutir, ¬Ņno pueden estas personas ir a casa y ver algo m√°s en Netflix, iTunes o Hulu? Por supuesto, en cualquier lugar que no sea la pantalla grande, donde el cineasta pretend√≠a ver su pel√≠cula.

En los √ļltimos 20 a√Īos, como sabemos, el negocio del cine ha cambiado en todos los frentes. Pero el cambio m√°s grave ocurri√≥ de la noche a la ma√Īana: la eliminaci√≥n gradual pero frecuente del riesgo. Muchas pel√≠culas de hoy son productos perfectamente fabricados para el consumo inmediato. Muchos de ellos est√°n bien hechos por equipos o personas con talento. Aun as√≠, carecen de algo esencial para el cine: la visi√≥n unificada de un artista. Porque, por supuesto, el artista individual es el factor m√°s arriesgado de todos.

Ciertamente no estoy insinuando que las pel√≠culas deber√≠an ser una forma de arte subsidiada, o que alguna vez lo fueron. Cuando el sistema de estudio de Hollywood todav√≠a estaba vivo y bien, la tensi√≥n entre los artistas y las personas que dirig√≠an el negocio era constante e intensa, pero fue una tensi√≥n productiva que nos dio algunas de las mejores pel√≠culas jam√°s hechas, en palabras de Bob. Dylan, el mejor de ellos fue ‚Äúheroico y visionario‚ÄĚ.

Hoy, la tensión ha desaparecido, y hay algunos en este negocio que son absolutamente indiferentes a la cuestión del arte y con una actitud hacia la historia del cine que es a la vez despectiva y propietaria, una combinación letal. La situación, desafortunadamente, es que ahora somos dos campos diferentes: hay entretenimiento audiovisual mundial y hay cine. Todavía se superponen de vez en cuando, pero esto es increíblemente raro. Y me temo que la dominación financiera de uno se está utilizando para marginar y disminuir la existencia del otro.

Para cualquiera que sue√Īe con hacer pel√≠culas o que reci√©n est√© comenzando, la situaci√≥n en este momento es brutal e inhabitable para el arte. Y el simple acto de escribir esas palabras me llena de una tristeza terrible ‚Äú.

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