Reality Z: la serie Zombie obtiene el condimento brasile√Īo de Netflix y ofrece buenos resultados (primeras impresiones) ‚Äď Noticias vistas en la web

Ser zombie nunca ha sido tan brasile√Īo.


Si eras un ni√Īo o adolescente que creci√≥ a principios de la d√©cada de 2000, hay algunas cosas que probablemente te pasaron por la cabeza a medida que la cultura pop internacional, reflejada en pel√≠culas, series y programas de televisi√≥n, gan√≥ m√°s fuerza aqu√≠ en Brasil. Si te imaginas dentro de un reality show, probablemente fue uno de ellos.

Sin embargo, para otro grupo de personas, la ola fue diferente: ser un sobreviviente de un eventual apocalipsis zombie. En 2011, un Charlie Brooker que ni siquiera so√Īaba con ser tan exitoso con su pr√≥xima serie Black Mirror, desarroll√≥ un proyecto epis√≥dico con solo una temporada para Endemol Shine titulado Dead Set que hizo lo inimaginable: unir los dos deseos. mencionado anteriormente.

En la serie web en cuesti√≥n, los participantes en un Reality Show terminaron siendo las personas m√°s protegidas de todas, mientras que el apocalipsis zombie estall√≥ all√≠, en una noche de ‚ÄúPared√£o‚ÄĚ, sin embargo, ni siquiera lo sab√≠an, hasta que termina un invasor de la producci√≥n. entrando en la casa y comenzando la lucha general por la supervivencia.

Casi diez a√Īos despu√©s, Netflix decidi√≥ adaptar el trabajo al escenario brasile√Īo y tuvo una asociaci√≥n muy efectiva con el director Cl√°udio Torres, socio de Conspiration Films, que se uni√≥ como productor del proyecto. EL Amo el cine Recibi√≥ exclusivamente los primeros seis episodios de la primera temporada, que tiene 10 cap√≠tulos en total.

LA TEMPORADA BRASILE√ĎA DE LA REALIDAD Z


Lo m√°s interesante a notar en Reality Z a primera vista es c√≥mo el tema parece haber sido hecho para la audiencia brasile√Īa, lo que quiz√°s explica un poco por qu√© Netflix eligi√≥ el suelo nacional para establecer su adaptaci√≥n. El texto se adapta muy bien a nuestro contexto, insertando no solo referencias populares en su trama, sino tambi√©n referencias a c√≥mo las redes sociales impactan pr√°cticamente cualquier cosa en la actualidad.

Un claro ejemplo de esto es c√≥mo la primera reacci√≥n a una ‚Äúchoza‚ÄĚ en Olympus, que es la realidad ficticia de la trama (en el original, la serie brit√°nica era de Endemol Shine, por lo que fue posible utilizar Big Brother UK, un producto de la misma marca) , termina viniendo del director general, Brand√£o, quien brilla sus ojos cuando informa cu√°n extasiado debe ser Twitter.

El trabajo de ubicar a la audiencia en un contexto t√≠pico brasile√Īo termina siendo muy bien fortalecido por el equipo de efectos visuales de Conspiracy, dirigido por Claudio Peralta. Estos efectos, incluso, se vuelven decisivos para obtener un diferencial importante entre Reality Z y Dead Set: la visualizaci√≥n de una perspectiva m√°s completa, como la ciudad de R√≠o de Janeiro en llamas despu√©s del comienzo del brote de zombis.

Quien también merece mucha importancia aquí es el equipo de maquillaje y prótesis, que tuvo que pasar por un proceso largo y burocrático para obtener moldes que hasta ese momento no se usaban en las producciones nacionales. Dicho esto, creo que el mayor activo de Reality Z radica en dar los primeros pasos en una nueva forma de hacer trabajos que abandonen la zona de confort en el mercado nacional, que es tan rico y capaz.

EL BUEN SALVAJE (O NO …)


Hablando de capacidad profesional, vale la pena hablar un poco sobre los protagonistas de la serie. Comenzando con Brand√£o, cuya alineaci√≥n de Guilherme Weber parece haber encajado muy bien con el personaje, este es quiz√°s el elemento m√°s representativo de la trama. Exudando lo salvaje como si fuera un olor natural, Brand√£o es la s√≠ntesis de lo que la Realidad Z busca transmitir al espectador: todos somos salvajes por alg√ļn tiempo.

Con este análisis a través de Thomas Hobbes, que el hombre es su propio lobo, Brandão escala hacia actitudes que son prácticamente primitivas en su intento de sobrevivir, una medida que Guilherme sostiene muy bien, evolucionando gradualmente. La protagonista de Anna Hartmann, Nina, sigue un camino similar, pero con un salvajismo ligeramente mejor dirigido.

Mientras Brandão se convierte en un verdadero primate, Nina le da la bienvenida al grupo del que forma parte y sus esfuerzos están a favor de encontrar una manera de escapar de esa situación: por mucho que ella misma no sepa exactamente lo que significa. Anna también usa bien la piel de su personaje y crea afecto por el espectador en el viaje de liderazgo.

Sin embargo, los miembros del reality show, así como la presentadora interpretada por Sabrina Sato, parecen haber sido más un huevo de Pascua aparte que una parte contundente del programa. Sabrina, por ejemplo, tiene poco tiempo frente a la pantalla, pero parece encontrar algunas dificultades para disociarse de su propia personalidad fuera del personaje.

Que brilla


No todo son flores, por supuesto, y algunos puntos negativos se destacan en ciertas decisiones de guiones, que podr√≠an haber seguido caminos ligeramente m√°s diferentes, liber√°ndose de ciertas ideas en el trabajo original. Cuando vi Dead Set, por ejemplo, extra√Ī√© tener m√°s tiempo con la casa entre el momento en que estalla el apocalipsis y descubren lo que realmente sucedi√≥. Aqu√≠, los caminos parecen seguir una peque√Īa receta, pero hasta donde podemos ver, se est√° desarrollando una idea prometedora.

La prueba de que la libertad del trabajo original siempre es beneficiosa es que en los momentos en que la serie se permiti√≥ abandonar la idea, como cuando trajo la perspectiva al extranjero e insert√≥ una drag queen entre los participantes, los cambios cayeron muy bien en el narrativa. Al final, Reality Z termina trazando pasos muy importantes para el g√©nero y no descuida la especia brasile√Īa: que es lo que m√°s nos importa.

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