Revisi√≥n | Credo (2015) ‚Äď Entretenido

El director Ryan Coogler asumi√≥ una gran responsabilidad al aceptar dirigir Credo, el spin-off de Rocoso, una de las franquicias m√°s grandes en la historia del cine. Entre los desaf√≠os a enfrentar se encuentra la renovaci√≥n del lenguaje cinematogr√°fico, manteniendo, sin embargo, el ‚Äúesp√≠ritu‚ÄĚ del cl√°sico. Es en esta uni√≥n que la apuesta del gui√≥n Coogler y Aaron Covington, y ya avanzando, da en el clavo.

La pel√≠cula comienza presentando la infancia problem√°tica de Adonis Johnson Creed (Michael B. Jordan), hijo del legendario oponente de Rocky Balboa, Credo Apolo. Adonis es el resultado de la infidelidad, y vive en un reformatorio hasta que es adoptado por la viuda de su padre, Mary Anne. Su crecimiento no se muestra en el lienzo, pero parece que fue criado en una cuna dorada. Sin embargo, el boxeo est√° en la sangre de Donnie, lo que lo hace participar en peleas de bares en M√©xico, mientras trabaja para una gran compa√Ī√≠a de inversi√≥n. Esta pasi√≥n por el deporte, tan bellamente fotografiada y representada por la escena en la que Adonis reproduce la lucha de Rocky y Apollo frente a una proyecci√≥n de la confrontaci√≥n, hace que el joven renuncie a seguir su carrera en el boxeo. Para eso, el joven acude al viejo amigo de su padre, Rocky Balboa (Sylvester Stallone) para recibir capacitaci√≥n.

El guión de la película sigue la estructura de los clásicos que lo preceden, centrándose en discursos motivadores y frases de gran peso emocional, que en su mayoría funcionan bien. Algunas partes de la historia están un poco mal resueltas y pasan demasiado rápido, tanto al abordar problemas del pasado que no se muestran como al presentar y resolver ciertos conflictos. E incluso con estas aceleraciones en el guión, hay una ligera pérdida de ritmo en el medio de la película. Pero no es como si se interpusiera en el mensaje del guión en su conjunto, porque los personajes están bien construidos, en general, y la trama logra ser eficiente hasta su finalización.

Sin embargo, es en los otros aspectos técnicos que la película realmente gana fuerza. La fotografía, la edición y el sonido trabajan juntos de una manera coreografiada y muy bien hecha. La primera escena de Creed dentro de un anillo es impresionante, presentada a través de una secuencia de impresionantes cuatro minutos y once segundos. La cámara se mueve dentro de la lucha con maestría, capturando cada golpe y cada movimiento, así como la reacción de aquellos que miran, con movimientos precisos e hipnotizantes. La hipnosis se ve reforzada por el hermoso trabajo de sonido, tanto con la banda sonora como con la mezcla, que resalta los impactos pero también saca a la multitud. El espectador está completamente inmerso en el evento en todo momento. Aunque no hay cortes, el ensamblaje interno (el que se refiere al encuadre de marcos y movimientos) es impecable y dialoga perfectamente con los otros dos factores presentados anteriormente.

Durante el transcurso de la película, cuando se trata de la vida cotidiana, el técnico se vuelve un poco más invisible, pero vuelve a crecer en los conjuntos de entrenamiento clásicos que reflejan los que ayudaron a Rocky a convertirse en un clásico en las pantallas de cine. La banda sonora de estas escenas es una hermosa combinación de lo antiguo (canciones motivadoras en el mejor estilo de Gonna Fly Now) con lo nuevo, representado por Hip-Hop, que presenta muy bien el impacto de las generaciones representadas en la película. El montaje también hace su parte de manera eficiente e imprime un ritmo creciente, lo que nos hace sonreír y vibrar (aunque sea internamente) con Balboa y Creed.

Las actuaciones no necesitan comentarios. Todos ya saben que Stallone es Rocky y Rocky es Stallone. Y Michael B. Jordan no se quedó atrás en su trabajo. La química entre todos los personajes es increíble. Jordan logra ejecutar la complejidad emocional de Adonis sin que parezca hacer un gran esfuerzo, ya sea en momentos de ira y arrebato, o en momentos de sensibilidad, cuando es contrario Bianca, tu pareja romántica, esta muy bien interpretada por Tessa Thompson.

Creed es una película sobre el pasado, sobre el legado y cómo lidiar con estos problemas en el presente. Abordar este tema a través de un personaje tan bien establecido en la cultura del cine mundial es una gran idea. La película es un paso de testigo para las nuevas generaciones. Ver a Balboa lidiando con su pasado, pero entusiasmado con el futuro que ve en Donnie es emocionante. Adonis respeta lo que le precedió, pero quiere construir su propia historia. Hay una armonía entre las generaciones dentro y fuera de la película. El peso del legado no solo está en las espaldas de los personajes, sino también en aquellos que fueron elegidos para escribir y filmar esta historia. Este peso fue revertido en un gran trabajo por el director Ryan Coogler, quien logró capturar la sensación que está viendo a Rocky por primera vez y transponerlo a los tiempos actuales.

La película es una gran opción para los fanáticos de las películas clásicas de Stallone, pero no las tiene como muleta, y ciertamente será responsable de la introducción de muchos jóvenes al universo de Rocky Balboa. Es una buena película en su individualidad, pero se vuelve mejor (y completa) como continuación de sus predecesoras.

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