Revisi√≥n | Una noche de 12 a√Īos (2018)

El galardonado director uruguayo √Ālvaro Brechner, responsable de las pel√≠culas Mau Dia Para Pescar (2009) y Mr. Kaplan (2014), en una coproducci√≥n entre Uruguay y Argentina, trae a las pantallas de cine la historia de tres prisioneros uruguayos tomados como rehenes por el gobierno durante la dictadura militar del pa√≠s. . Son ellos: Mauricio Rosencof (Chino Dar√≠n) Eleuterio Fern√°ndez Huidobro (Alfonso Tort) y el ex presidente uruguayo Jos√© ‚ÄúPepe‚ÄĚ Mujica (Antonio de la Torre).

En los primeros minutos ya es posible darse cuenta de que el largometraje no es un trabajo f√°cil de digerir. La violencia ya se presenta a los espectadores en la primera escena, en l√≠nea con un movimiento de c√°mara giratoria que crea una sensaci√≥n nauseabunda al representar el secuestro de prisioneros por parte de los militares. A partir de ah√≠ comienza un recuento de d√≠as que nunca parece terminar, los d√≠as en que los tres personajes ser√≠an encarcelados, y es a partir de este n√ļmero que se origina el nombre de la pel√≠cula.

La mayor√≠a de los 123 minutos de la pel√≠cula son silenciosos, despu√©s de todo, cada uno de los rehenes est√° en una celda separada y en condiciones inhumanas, sin ning√ļn contacto con el mundo exterior. Ni siquiera los guardias pueden comunicarse con ellos, ya que son vistos como ‚Äúindividuos muy peligrosos con una alta capacidad de persuasi√≥n‚ÄĚ. Este silencio brutal se explora de manera brillante, enfatizando la textura de los sonidos, ecos, ruidos y otros detalles particulares de cada una de las ‚Äúprisiones‚ÄĚ (entre comillas porque se parecen m√°s a las mazmorras que a las prisiones) por las que pasaron.

La fotograf√≠a es igualmente brutal, representando a cada personaje a su manera. El primer plano y los planes detallados denuncian las condiciones infrahumanas a las que fueron sometidos los prisioneros. Somos transportados a las celdas juntos, cada uno compartiendo el sufrimiento de los personajes, pero tambi√©n sus historias y humanidad. Los peque√Īos lapsos de esperanza, como los medios que Fern√°ndez y Rosencof encuentran para comunicarse, est√°n bellamente representados y tienen una carga emocional muy fuerte. La soledad de Mujica se destaca por los planos abiertos en una de las celdas y los planos oscuros con focos muy peque√Īos. Su locura est√° representada por cuadros cercanos con una profundidad de campo superficial, que en l√≠nea con una configuraci√≥n r√°pida y un trabajo de sonido exquisito materializa la creciente condici√≥n de impotencia y p√©rdida de cordura.

El gui√≥n de la pel√≠cula es simple, se centra mucho m√°s en el tiempo de confinamiento que en la vida de cada uno de los personajes, pero cuando lo hace, logra mantener el sentimiento de urgencia y, por lo tanto, no desv√≠a la atenci√≥n del p√ļblico. Ver la pel√≠cula es una experiencia de sufrimiento, pero un sufrimiento emp√°tico. La construcci√≥n de la narrativa est√° muy bien hecha, hasta el punto de causar una especie de dilataci√≥n temporal que dificulta conocer la duraci√≥n de la pel√≠cula sin verificar.

Una noche de doce a√Īos es, hasta ahora, la mejor pel√≠cula de 2018, adem√°s de ser un trabajo esencial para el momento pol√≠tico mundial. Es imposible no contener las l√°grimas en el √ļltimo minuto de la pel√≠cula en la que la cara de Pepe Mujica, libre despu√©s de doce a√Īos, se enmarca junto a la frase: ‚Äú‚Ķ y en 2010, Jos√© Mujica fue elegido Presidente de Uruguay‚ÄĚ. La caracter√≠stica nos hace tener a√ļn m√°s aprecio por la libertad y la democracia, y les da a quienes lo miran, tres ejemplos reales de resistencia y lucha para seguir adelante con la vida.

, ‚ÄúSeguir‚ÄĚ


0 Shares