Revisión | Vandalismo estadounidense (Netflix original)

Una escuela est√° plagada de una trampa: 27 genitales masculinos est√°n pintados con aerosol en los autom√≥viles de los maestros de Hanover Highschool. Dylan Maxwell, famoso por dibujar el √≥rgano y otros juegos inmaduros, es acusado y expulsado de la escuela. Es entonces que Peter Maldonado y Sam Ecklund, documentalistas aficionados, deciden ayudar a Dylan, quien dice que es inocente. Para esto crean su documental ‚ÄúV√°ndalo americano‚Äú, En un intento por averiguar qui√©n cometi√≥ el delito. ¬ŅFue todo una gran conspiraci√≥n escolar? ¬ŅEstaba Dylan mintiendo para escapar?

El formato de la serie es lo que cautiva al espectador. El género de documental, o pseudo-documental, todavía tiene pocos representantes ilustres, entre los principales están el Distrito 9 de Neill Blomkamp (2009) y What We Do in the Shadows (2014) de Taika Waititi. Estos son documentales de ficción, que bordean la parodia. Y es seguro decir que American Vandal entrará en el Salón de la Fama del género.

La serie imita perfectamente documentales criminales, como Making a Murderer (2015), también lanzado por Netflix. Hay reconstrucciones digitales de eventos, entrevistas con los involucrados e interesados, fotos de sospechosos, banda sonora dramática, entre otros clichés del género. Es imposible no involucrarse en la trama y sus personajes, por divertido que parezca. La trama es simple y no muy seria (después de todo, no se trata de nada serio, sino de vandalismo infantil), pero el lenguaje utilizado le da al evento proporciones épicas.

Y este es uno de los aspectos en los que American Vandal da en el clavo: la serie, aunque toma el tema extremadamente en serio, no se toma en serio a s√≠ mismo como un trabajo. Es normal durante una entrevista inmersa en la tensi√≥n, creada por el texto o la banda sonora, algo inesperado y c√≥mico que suceda y para recordarnos que estamos viendo una pel√≠cula supuestamente producida por ni√Īos de 16 a√Īos. Incluso los cr√©ditos iniciales son parte de la broma. Los nombres que se muestran no son los de los productores y actores reales, sino los de Peter y Sam, como si todo eso estuviera en nuestro universo.

De hecho, si no fuera por los momentos de relajaci√≥n y humor, probablemente lo olvidar√≠amos. American Vandal est√° muy bien situado en la actualidad (lo que puede hacer que la serie est√© fechada en un tiempo), el uso de las redes sociales en las investigaciones es excelente, hay muchas tomas verticales de videos grabados por el tel√©fono celular de algunos de los personajes. Dylan tiene un canal de YouTube con sus amigos, llamado WaybackboysTV, donde hacen bromas a otras personas (¬Ņno es familiar?). Y el ‚Äúdocumental‚ÄĚ en s√≠ tuvo su primera edici√≥n en Vimeo, donde se volvi√≥ viral (antes de que Netflix lo comprara), pero entiendo que todo esto sucede dentro de la trama. La compra por la plataforma de transmisi√≥n, de hecho, es c√≥mo Maldonado explica el alto presupuesto de su producci√≥n.

Los aspectos t√©cnicos son impecables. La fotograf√≠a y la banda sonora ayudan mucho a dramatizar los eventos. En las reconstrucciones, la iluminaci√≥n a menudo se reduce con un alto contraste, lo que acent√ļa el misterio de las escenas. Las actuaciones son muy buenas y gu√≠an muy bien las emociones del p√ļblico hacia los personajes. El montaje, en l√≠nea con el gui√≥n, es la principal fuente de humor en la serie, al unir entrevistas con im√°genes de archivo desde tel√©fonos celulares o redes sociales de una manera memorable.

El punto d√©bil de la serie puede estar en algunos momentos de problemas. Varios minutos de algunos episodios se pierden en la b√ļsqueda de pistas sobre personajes irrelevantes que no llegan a ninguna parte. Aunque esto es una referencia a documentales parodiados, hay una p√©rdida considerable de ritmo en los momentos en que esto ocurre.

Incluso con un tema, personajes y formato tan caricaturesco, American Vandal logra arrestar al espectador y a√ļn as√≠ env√≠a un mensaje reflexivo en su conclusi√≥n. Al tratar todo tan en serio, obtienes una profundidad de personaje y gui√≥n que probablemente no ser√≠a posible en otro estilo narrativo.

La segunda temporada estuvo disponible el 14 de septiembre en Netflix, y logra ser tan buena (o incluso mejor) que la primera temporada. El elogio sigue siendo el mismo, despu√©s de todo, no hay mucha diferencia en el enfoque. Pero el nuevo gui√≥n es m√°s complejo (pero igualmente divertido) y logra dialogar muy bien con la primera temporada, enganchando nuevamente al espectador en el primer episodio. Es posible resumir el tema de la segunda temporada con una frase que se usa constantemente durante ella: ‚Äú¬ŅCrees que la caca es graciosa?‚ÄĚ, E incluso si no lo haces, es seguro que los eventos te har√°n re√≠r.

El trabajo definitivamente se cre√≥ para los j√≥venes de los a√Īos 90 en adelante, y aunque es una representaci√≥n de la sociedad escolar estadounidense, hay muchos puntos en com√ļn con la vida de los j√≥venes en toda la sociedad occidental. Similitudes que solo son posibles debido al nivel de conexi√≥n entre el mundo, gracias a las redes sociales, tan bien exploradas en el tema de la serie. Entonces, si est√°s en ese grupo de edad, corre a ver American Vandal, ¬°es muy poco probable que te arrepientas!

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