Watchmen 1√ó08: Un dios entre los hombres ‚Äď Noticias de la serie

El fin esta cerca.


¬°Atenci√≥n! Contiene SPOILERS del episodio 8 de la primera temporada de Watchmen, ‚ÄúA God Walks Into a Bar‚ÄĚ

El que tiene huevo y pollo.

En cierto punto del pen√ļltimo episodio de la primera temporada de Watchmen, el hombre anteriormente conocido como Jon Osterman, quien ahora se desempe√Īa como Doctor Manhattan, explica a una esc√©ptica Angela Abar (Regina King) que no siente ni vive el concepto del tiempo como el humanos normales Para √©l, todo est√° sucediendo simult√°neamente. √Čl est√° en todas partes, en todo momento, sintiendo y experimentando todas las situaciones al mismo tiempo. Desde el accidente que lo transform√≥ en el Dios Azul hasta la g√©nesis de Europa (la Luna de J√ļpiter en la que trajo la vida), hasta la tragedia que le sucede diez a√Īos despu√©s del momento en que ingres√≥ a un bar en Saig√≥n y le dijo a Angela que estaba enamorado para ella, todo lo siente al mismo tiempo.

Esto, de alguna manera, ayuda a explicar c√≥mo el episodio en s√≠ se mueve entre los diversos per√≠odos de tiempo de una manera alternativa. No existe una ruta lineal, precisamente porque no es as√≠ como se comporta el objeto de investigaci√≥n de ‚ÄúA God Walks Into a Bar‚ÄĚ. El resultado de este experimento audiovisual, quiz√°s el episodio m√°s esperado de la serie en vista de la importancia y la grandeza del Doctor Manhattan, es una historia de amor tejida quiz√°s al rev√©s, sensible en los lugares correctos y rica en significado.

Los objetivos de este episodio en t√©rminos de narrativa fueron relativamente simples, aunque definitivamente grandiosos en relaci√≥n con todo el alcance de la serie y, seamos sinceros, tambi√©n con la historia de la novela gr√°fica. Despu√©s del sorprendente episodio 7, ‚ÄúUn temor casi religioso‚ÄĚ, el episodio 8 necesita explicar qu√© hizo que el Doctor Manhattan abandonara Marte, regresara a la Tierra y, sobre todo, decidiera vivir en camuflaje como humano, habiendo olvidado deliberadamente lo verdadero. identidad. Durante casi diez a√Īos, Jon vivi√≥ sin los recuerdos de ser un verdadero dios, sintiendo el tiempo de una manera lineal que √©l mismo no puede entender.

Para alcanzar este resultado, Jeff Jensen y Damon Lindelof trabajan el gui√≥n de manera escalonada, transmitiendo al espectador la misma sensaci√≥n de que no hay principio, medio o final en lo que se cuenta, o tal vez, tan cerca de eso como una historia con Estructura fija es capaz de llegar. Al mismo tiempo que Jon entra al bar y se acerca a Angela, dici√©ndole todo de lo que es capaz sobre su futuro, est√° hablando con Adrian Veidt (Jeremy Irons) en la Ant√°rtida, que ya est√° en el cuerpo de Calvin (Yahya Abdul-Mateen II). ), y descubriendo la existencia del Plan A para matarlo: ‚ÄúA de Amnesia‚ÄĚ, como Ozymandias explica claramente y deja casi en claro una relaci√≥n con la Nostalgia de Farmac√™utica Trieu (que, para aquellos con buenos recuerdos, reitera el nombre de marca de perfume que el mismo Ozymandias hab√≠a creado en los c√≥mics). ¬ŅHay una relaci√≥n all√≠? M√°s probable.

Por supuesto, incluso si el enfoque más cercano es posible al concepto de tiempo continuo en el que vive el Doctor Manhattan, el episodio se ocupa de mantener la tensión y construir una narración lineal, a fin de salvar para el arco final la tragedia prometida que Manhattan se negó a decirle a Angela. Mérito, obviamente, tanto por el guión de Jensen y Lindelof como por la dirección una vez más impecable de Nicole Kassell. Después de todo, es una narrativa respaldada por dos puntos fijos, una estrategia que existe para que el espectador pueda ubicarse, orientarse y comprender qué hora es en cada segmento del episodio.

Aun así, esta estrategia también funciona de tal manera que básicamente hay una presentación, un conflicto (la renuencia de Angela a creer que realmente se trata del Doctor Manhattan, la dificultad natural de entender o aceptar que no podría estar mintiendo ) y una conclusión: el gancho para el próximo episodio, el trágico final y la inevitable victoria de la Séptima Kavalaria.

Por esta raz√≥n, ‚ÄúA God Walks Into a Bar‚ÄĚ hace m√°s que ‚Äúsolo‚ÄĚ presentar la historia del Doctor Manhattan y explicar por qu√© est√° (o estaba) escondido exactamente a la vista. El episodio sirve para comenzar el resultado de esta narraci√≥n, ya sea que finalmente est√© tejiendo una conexi√≥n entre Ozymandias y Angela, o aclarando c√≥mo todo esto est√° directamente relacionado con todo lo que Alan Moore y Dave Gibbons establecieron en la historia original. Cuando se enfrentan episodios tan impactantes y grandiosos como los episodios 6 y 7, es natural y consistente crear expectativas para lo siguiente: el orden natural de las cosas predice que, despu√©s de momentos tan reveladores como esos, los siguientes no solo mantendr√°n la l√≠nea as√≠ como construir una ruta de crecimiento, para aprovechar las explicaciones dadas para profundizar en los personajes. Eso es exactamente lo que ha estado haciendo esta segunda parte de la temporada de Watchmen. Una sorpresa tras otra, un gran personaje tras otro y Damon Lindelof se est√° estableciendo una vez m√°s como uno de los mejores narradores de la televisi√≥n. No es que dudamos.

Otras reflexiones


Si no te quedaste hasta los √ļltimos minutos del episodio, entonces te perdiste la escena posterior a los cr√©ditos. En este caso, regresa y mira el √ļltimo tramo. ¬ŅQu√© necesitamos para salir de esta escena posterior al cr√©dito? Por supuesto, todav√≠a hay puntos poco claros en el arco narrativo de Ozymandias, pero esa escena de Veidt en prisi√≥n recibiendo la herradura como un regalo sugiere que intentar√° escapar y regresar a la Tierra, tal vez lo que estaba tratando de hacer desde el principio. Hay teor√≠as que circulan en Internet que afirman que es Veidt quien cae a la Tierra al comienzo de la temporada, lo que sugiere que logr√≥ escapar. Esta escena final tiene lugar en su 70 cumplea√Īos, en 2016. Le habr√≠a llevado tres a√Īos completar su plan. De todos modos, un episodio y todo necesita ser resuelto.

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